Sobre Audyn


Durante los últimos 50 años el país ha experimentado importantes cambios demográficos, epidemiológicos y nutricionales, que significan nuevos retos para los profesionales de la salud.

Desde el punto de vista demográfico y epidemiológico se entiende que hemos culminado el proceso de transición, ya que se observa un aumento en la proporción de adultos y de adultos mayores, una mayor esperanza de vida, una alta concentración de población residente en zonas urbanas y el desplazamiento de los primeros lugares de la morbi-mortalidad de la patología transmisible por la no transmisible.

Desde el punto de vista nutricional, expertos nacionales consideran que el país aún se encuentra en proceso de transición, en su etapa final, pues aún persisten como problemas de salud pública la malnutrición por déficit, como el retraso de crecimiento, y la anemia (problemas que se presentan particularmente en la población infantil) y que coexiste con la malnutrición por exceso, cada vez mas prevalente en edades tempranas, como el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas vinculadas con la dieta.

De acuerdo a estudios nacionales, un elevado porcentaje de la población uruguaya realiza una dieta inadecuada y el sobrepeso y obesidad alcanza al 60% de las personas adultas. Otros estudios muestran un patrón alimentario en el que predomina una dieta con elevada densidad calórica, rica en grasas saturadas, grasas trans, azúcar refinado y sal, baja en fibra, alto consumo de alimentos procesados y en algún grupo poblacional se suma una baja densidad de micronutrientes, especialmente hierro, calcio y zinc.

Está demostrado que la malnutrición limita el desarrollo social y económico del país, ya que implica importantes costos sanitarios, además de condicionar el capital humano, fuerza laboral e intelectual de la nación por décadas. Esta problemática compleja requiere de adecuadas políticas públicas, donde los profesionales de la salud, en especial los nutricionistas, cumplen un rol trascendente en este proceso.

La profesión del nutricionista es una profesión joven aún si nos comparamos con la trayectoria histórica de otras disciplinas. Se inició a fines de la década del 40, se otorgaba el título de Dietista, con una formación de 2 años, luego en el año 1972, se amplió la currícula y el título otorgado se transformó en el de Nutricionista Dietista, ampliándose la formación a cuatro años, dando un mayor énfasis a la formación en salud pública. En el año 1998 se reformula el Plan de Estudios de la carrera dictada en la Escuela de Nutrición de la Universidad de la República, extendiéndose a 5 años la formación de grado, otorgando el título de Licenciado en Nutrición con 5 años de formación universitaria.

En el año 2006, la Universidad Católica del Uruguay implementa la carrera de Licenciatura en Nutrición, avalada por el Ministerio de Educación y Cultura, por lo que desde esa fecha a la actualidad existen dos entidades formadoras en el país.

El Licenciado en Nutrición es un profesional capaz de evaluar el estado nutricional de la población a nivel colectivo e individual, administrar programas de alimentación, nutrición y educación, realizar investigación en este área e integrarse a equipos multiprofesionales para incidir significativamente en la situación alimentaria-nutricional mediante acciones de prevención, promoción y atención.

La ampliación de la formación y del campo de ejercicio del profesional nutricionista, debe aún acompañarse con una mejor remuneración salarial, ya que la mayoría de los profesionales tienen más de un puesto de trabajo para lograr un salario digno. Ese es aún un punto débil de la profesión por el cual es necesario trabajar.

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